LaMoon Restaurante

Preparación de comida deliciosa

Buñuelos ¿dulces o salados?

La masa de buñuelos sirve para hacer elaboraciones dulces o saladas. De las dos maneras están buenos, y así se puede variar la forma en la que lo hacemos. Os hemos preparado dos platos, uno de buñuelos rellenos de jamón, chorizo o queso, y los otros dulces, con un relleno de chocolate, crema o nata.

BUÑUELOS DE JAMÓN, CHORIZO O QUESO

Buñuelos ¿dulces o salados?

Ingredientes

Indicaciones

Tenemos preparado el jamón, el chorizo o el queso picado muy fino.

En una cazuela, ponemos a hervir el agua con la mantequilla, y cuando empiece a cocer, añadimos la harina mezclada con la levadura. Lo removemos rápidamente con una espátula de silicona hasta que se forme una bola.

Añadimos el relleno que queramos (jamón, chorizo o queso) y lo mezclamos muy bien. Retiramos la cazuela del fuego y dejamos que enfríe.

Cuando veamos que la masa ha templado, añadimos los huevos de uno en uno, mezclándolo bien después de cada adición. Lo dejamos en reposo durante aproximadamente 30 minutos y luego cogemos una porción con una cucharilla para darle forma de bola.

Ponemos una sartén con abundante aceite a fuego fuerte y vamos añadiendo los buñuelos para que se frían. Una vez que esté dorado por un lado, le damos la vuelta para que se hagan por el otro lado.

Si vemos que está muy caliente, reducimos la temperatura para que se hinchen más. Los vamos sacando sobre un papel de cocina para que absorban el aceite y no se queden aceitosos.

BUÑUELOS DE VIENTO

Ingredientes

Indicaciones

En un cazo ponemos el agua y la mantequilla a calentar con una cucharadita de azúcar y una pizca de sal. Cuando llegue a ebullición, añadimos de golpe la harina y lo empezamos a remover con una cuchara de madera hasta que se forme una masa que se despega.

Retiramos el cazo del fuego y dejamos que enfríe. Cuando esté apenas templado, añadimos los huevos de uno en uno, removiéndolo después de cada adición. Tenemos que trabajar bien la masa antes de darle forma.

Ponemos una sartén profunda llena de aceite y lo calentamos a fuego medio-alto. Cogemos con una porción de masa con una cucharilla y la depositamos en el aceite caliente para que se fría.

Dejamos que se inflen y se pongan dorados antes de sacarlos sobre papel de cocina para que absorban el aceite. Dejamos que enfrían y los cortamos por un lado con una tijera. Sacamos la masa de dentro y lo rellenamos con crema, nata o lo que queramos.

Antes de servirlos, los rebozamos en azúcar glas.